La frase "acampando con el bebé"causa terror como en el 99.9% de las madres, porque lo primero que viene a la mente son los bichos, el frío, el pasto y porque no hasta piensas en mapaches asesinos.
En mi caso fue algo más tranquilo cuando decidí salir durante el receso de Semana Santa con el Monster, sugerí a mis primos y tíos fuéramos a Cuernavaca, pero el lugar a donde llegaríamos es de acampar, no hay otra opción a menos que quieras ir a un hotel que va a estar hasta el tope. Entonces salí por dos días de la ciudad con el propósito de acampar.
Fue increíble, mi Little Monster fue muy feliz, le encantó la idea de ver una casita armada y poder sentarse dentro de ella y la hora de dormir como si hubiera estado en su acolchonada cama... Eso sí el trinar de las aves de las 7 de la mañana lo hizo querer salir a explorar en cuanto el primer rayo de sol se acercó a la entrada de la casa.
Las únicas precauciones que extremé fueron en contra de los bichos, porque esos sí me matan de miedo, de ahí en fuera el aire libre, el pasto y hasta un poco de tierra creó que le hicieron mucho bien al Little Monster pues regresó sin el resfriado que pretendió atacarlo dos días antes del viaje.
Así que no hay que temerle a acampar con bebés, sólo es una aventura distinta en la que aprendes que conforme crecen el mundo es más amable con ellos y que no pasa nada si en un momento de descuido se comen entre 3 y 4 flores.
Y en cuanto a qué llevar, sólo llenen una maleta de todos los biberones limpios, un bote enorme de fórmula, gerber de comida y de frutas (porque la verdad son muy prácticos), un galón de agua, jugos para bebé, repelente de mosquitos, bloqueador, pomada y muchos pañales. Por los jueguetes no se preocupen tanto, la naturaleza ayuda al entretenimiento, más si hay agua de por medio.
miércoles, 3 de abril de 2013
martes, 19 de marzo de 2013
Todos son críticos de arte
Así es, cuando se trata de ser madre todos son tus críticos... Esto vino a mi mente, porque el otro día una amiga está embarazada y su hermana mayor (que también es una querida amiga) está que muere de la emoción y cada que puede le postea consejos y cosas.
Esto inició porque la hermana mayor le pone a la pequeña en Facebook: "Dato curioso... Llevo más de 20 minutos escuchando a una mamá arrullando a su BB con el ya conocido cántico "aaaaa....eeeee" y una súplica corta de "No mamita, no mamita!!" Y efectivamente no funcionó lo que la chamaca quiere es su leche". A lo que la hermana menor embarazada sabiamente respondió: "ok....directo a lo que no debo de hacer...subir al pecero, jajaja".
Y es que es muy cierto desde el día que eres madre todo mundo sabe mejor que tú (eso creen) lo que es mejor para tu criatura y todo mundo te colma de "intrucciones", porque les juro que de consejos no tienen nadita. "Sácale el aire, pero así no, le pegas muy fuerte", "Yo creo que quiere comer" (y ahí estás tratando de hacerlo comer y el pobre enano está con el trasero más sucio que otra cosa); yo sé que los niños no vienen con instructivo, ni con traductor integrado y siempre lo consejos que serán benditos serán los de tu madre (porque los de las suegras te molestan, aunque puede que tengan razón). Lo que sí es cierto es que después de las Terribles Primeras Dos Semanas aprendes a comunicarte con el mounstrito que cargaste dentro de ti, porque finalmente ya lleva 9 meses contigo, lo conoces, sabes que baila al ritmo de Iron Maiden y que le molesta tener calor; además es un ser completamente tuyo y sabes que necesita, tú y sólo tú.
Vas a entrar en pánico, sí, millones de veces, gritarás y le dirás a tu madre entre lágrimas "es que no sé que tiene" y en realidad si te calmas, respiras profundo y lo abrazas, sabrás que lo único que quería era tenerte cerca. Ser mamá no es fácil, pero cada día aprendes algo más y cada día se hace más sencillo hablar con el Little Monster; por ahora yo tengo que aprender a lidiar con las rabietas.
Pero eso sí tengan algo muy presente siempre las van a criticar en el pecero, la clínica, el super mercado, hasta en tu casa y cualquier otro lugar donde haya personas, porque todos creen que lo saben todo, pero respiten profundo después de haber escuchado la crítica y digan para sus adentros "les vale madre, yo soy su Mamá" y hagan lo que más confianza les dé y para no hacer sentir mal a la familia respondan con un sutil "ya voy, ahorita lo resolvemos" y así no los hacen sentir TAN desairados.
Ánimo un día el pequeño podrá hablar y les dirá "yo quiero a mi mamá" y se sentirán cual gallina culeca, pues desde que nació ustedes siempre han tenido la razón de lo que necesita. (Además disfrútenlo mientras dura, porque algún día serán adolescentes).
Ser mamá es un arte y como dice el dicho "de tu arte a mi arte, prefiero mi arte".
jueves, 7 de marzo de 2013
A mí no me feliciten... a mí leánme...
¡Feliz día de la mujer! ¡Felicidades! ¡Qué padre hoy es día de la mujer! son sólo algunas de las frases que se escucharán mañana en los pasillos de cualquier lugar, pero a mí no me vengan con una felicitación, porque no es mi cumpleaños, ni creo que merezca un reconocimiento especial por ser mujer; lo que las mujeres necesitamos es igualdad de derechos y respeto. No un ¡felicidades! salido de la boca de un hipócrita misógino que en su casa le mienta la madre a su mujer (perdón me exalte).
El 8 de marzo no se festeja nada, se conmemora la muerte de 140 mujeres trabajadoras que fallecieron en una fábrica en Nueva York, quienes lucharon por alcanzar sus derechos pero no los obtuvieron; detrás de este día hay una larga lista de mujeres que con uñas y dientes pelearon por su igualdad de género, por un sitio justo en la sociedad y por tener derechos como los han tenido los hombres y lo cierto es que hemos avanzado gracias a ella.
Asimismo, es un día para recordar que la violencia contra la mujer no ha terminado, siguen existiendo mujeres maltratadas y niñas, aún hay culturas en que las mujeres somos un mueble más, y digo somos porque me duele como si estuviera ahí sintiendo los golpes y humillaciones que ellas viven, porque lamentablemente no tienen voz para exigir, pero tampoco la buscan en su voluntad. ¿Necesitamos cambiar nuestro mundo?, sí todavía le falta mucho.
¿En qué mundo van a crecer los niños del mañana? Yo espero que sea uno, en el que una mujer se quede en su casa porque así lo decidió ella, no porque "su marido la sacó de trabajar" (como si eso fuera un premio), donde la mujer que trabaja y se encarga de que sus hijos reciban un excelente educación sea motivo de felicitación, un mundo donde una madre soltera no sea vista con malos ojos, sino con orgullo; un mundo donde ser mujer no requiera de una felicitación por serlo, sino que reciba sus derechos por lo mucho que trabaja, por el esfuerzo que hace cada día para mejorar su vida y la de aquellos que están cerca de ella.
No quisiera volver a escuchar el comentario "cásate con una mujer de casa, de esas que planchan, cocinan y te atienden", sino escuchar "cásate con una mujer que te amé, te valoré y que esté a tu altura con las mismas capacidades para salir adelante".
Les dejó una rosa negra porque el 8 de marzo yo estoy de luto y conmemoro a aquellas mujeres que lucharon para que hoy yo pueda estar aquí escribiendo con libertad y mucha voluntad.
El 8 de marzo no se festeja nada, se conmemora la muerte de 140 mujeres trabajadoras que fallecieron en una fábrica en Nueva York, quienes lucharon por alcanzar sus derechos pero no los obtuvieron; detrás de este día hay una larga lista de mujeres que con uñas y dientes pelearon por su igualdad de género, por un sitio justo en la sociedad y por tener derechos como los han tenido los hombres y lo cierto es que hemos avanzado gracias a ella.
Asimismo, es un día para recordar que la violencia contra la mujer no ha terminado, siguen existiendo mujeres maltratadas y niñas, aún hay culturas en que las mujeres somos un mueble más, y digo somos porque me duele como si estuviera ahí sintiendo los golpes y humillaciones que ellas viven, porque lamentablemente no tienen voz para exigir, pero tampoco la buscan en su voluntad. ¿Necesitamos cambiar nuestro mundo?, sí todavía le falta mucho.
¿En qué mundo van a crecer los niños del mañana? Yo espero que sea uno, en el que una mujer se quede en su casa porque así lo decidió ella, no porque "su marido la sacó de trabajar" (como si eso fuera un premio), donde la mujer que trabaja y se encarga de que sus hijos reciban un excelente educación sea motivo de felicitación, un mundo donde una madre soltera no sea vista con malos ojos, sino con orgullo; un mundo donde ser mujer no requiera de una felicitación por serlo, sino que reciba sus derechos por lo mucho que trabaja, por el esfuerzo que hace cada día para mejorar su vida y la de aquellos que están cerca de ella.
No quisiera volver a escuchar el comentario "cásate con una mujer de casa, de esas que planchan, cocinan y te atienden", sino escuchar "cásate con una mujer que te amé, te valoré y que esté a tu altura con las mismas capacidades para salir adelante".
Les dejó una rosa negra porque el 8 de marzo yo estoy de luto y conmemoro a aquellas mujeres que lucharon para que hoy yo pueda estar aquí escribiendo con libertad y mucha voluntad.
viernes, 15 de febrero de 2013
Exageraciones y unos cuates
Dicen que uno como mamá primeriza es la más exagerada del mundo, para todo vamos al doctor y llamamos como desesperadas a nuestras madres en busca de la respuesta correcta, consuelo y en ciertas ocasiones, la razón.
Sucede que me llaman el lunes de la guardería, era la enfermera con una voz de preocupación diciéndome que mi Little Monster estaba muy enfermo del estómago, había evacuado cuatro veces y ya estaba tan rosadito que hasta le sangraba su culito; bueno como buena madre primeriza imaginé lo peor del mundo y salí corriendo a su rescate, cuál fue mi sorpresa que al llegar a hacerle el necesario interrogatorio a la enferma, no respondió lo que esperé.
Mamá Monster: Entonces ¿no ha comido?
Enfermera: Sí ha comido y muy bien, de hecho se ha terminado todas las papillas y la leche.
Mamá Monster: Okei ¿cómo ha hecho del baño?
Enfermera: Pues en realidad, de las cuatro evacuaciones, sólo una ha sido evacuación realmente, las otras 3 ocasiones sólo manchó el pañal, después de un gas.
Mamá Monster: Okei ¿y de la sangre en las rozaduras?
Enfermera: Es que ya tiene muy rojo y tenemos que en algún momento sangre.
Depués del interrogatorio subí por mi Monster, el cual pensé que estaría en un mar de molestias y/o lágrimas; bueno como les explico que me encontré con un bebé sonriente que tenía tomada su cobija de la punta con toda la intención de dormirse en cualquier momento. (¿exagerada yo?)
Claro que soy exagerada, alarmista, sobreprotectora y mamona, soy madre primeriza (aunque lo mamona ya lo traía de cajón); pero que la enfermera de la guardería sea exagerada es la perla de cada día, no quisiera que fuera descuidada o "valemadrista" pero sí me gustaría una versión más real de los hechos cuando levanto el teléfono (digo soy periodista no puedo evitar solicitar esto); creo que situaciones como esta se han derivado de las guarderías en las que han sucedido desgracias por descuidos y "valemadrismos", así que no sé si quejarme de ella o agradecerle. Lo que sí es que terminamos la tarde del lunes en el pediatra con el diagnóstico "diarrea por baba", cuando a los bebés les salen los dientes la baba es abundante, lo que provoca (en algunos casos) diarrea, además de la molestia y la comenzón que los peques ya tiene; me complace decir que el día de hoy mi Monster está tan sonriente como siempre, ya no está enfermo de su pancita tragona y sé que me recibirá un enorme abrazo y una mordida que él jura que es un beso.
Sucede que me llaman el lunes de la guardería, era la enfermera con una voz de preocupación diciéndome que mi Little Monster estaba muy enfermo del estómago, había evacuado cuatro veces y ya estaba tan rosadito que hasta le sangraba su culito; bueno como buena madre primeriza imaginé lo peor del mundo y salí corriendo a su rescate, cuál fue mi sorpresa que al llegar a hacerle el necesario interrogatorio a la enferma, no respondió lo que esperé.
Mamá Monster: Entonces ¿no ha comido?
Enfermera: Sí ha comido y muy bien, de hecho se ha terminado todas las papillas y la leche.
Mamá Monster: Okei ¿cómo ha hecho del baño?
Enfermera: Pues en realidad, de las cuatro evacuaciones, sólo una ha sido evacuación realmente, las otras 3 ocasiones sólo manchó el pañal, después de un gas.
Mamá Monster: Okei ¿y de la sangre en las rozaduras?
Enfermera: Es que ya tiene muy rojo y tenemos que en algún momento sangre.
Depués del interrogatorio subí por mi Monster, el cual pensé que estaría en un mar de molestias y/o lágrimas; bueno como les explico que me encontré con un bebé sonriente que tenía tomada su cobija de la punta con toda la intención de dormirse en cualquier momento. (¿exagerada yo?)
Claro que soy exagerada, alarmista, sobreprotectora y mamona, soy madre primeriza (aunque lo mamona ya lo traía de cajón); pero que la enfermera de la guardería sea exagerada es la perla de cada día, no quisiera que fuera descuidada o "valemadrista" pero sí me gustaría una versión más real de los hechos cuando levanto el teléfono (digo soy periodista no puedo evitar solicitar esto); creo que situaciones como esta se han derivado de las guarderías en las que han sucedido desgracias por descuidos y "valemadrismos", así que no sé si quejarme de ella o agradecerle. Lo que sí es que terminamos la tarde del lunes en el pediatra con el diagnóstico "diarrea por baba", cuando a los bebés les salen los dientes la baba es abundante, lo que provoca (en algunos casos) diarrea, además de la molestia y la comenzón que los peques ya tiene; me complace decir que el día de hoy mi Monster está tan sonriente como siempre, ya no está enfermo de su pancita tragona y sé que me recibirá un enorme abrazo y una mordida que él jura que es un beso.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Las mamás no se enferman
"Las mamás no se enferman" es una regla básica que toda madre debe aprender. Yo lo aprendí a la mala, sí me había resfriado e incluso tenido infecciones griposas feas desde que nació mi Little Monster, pero lo peor que me pudo ocurrir fue enfermarme del estómago.
Para que yo me enferme del estómago es porque de verdad algo me hizo daño, yo digo que fue un jitomate maldito, la verdad es que no sé que fue, el chiste es que un día el vómito se apoderó de mí y de verdad quería morir, mi color amarillo y mis ganas de dormir eran masivas, y ustedes dirán ¿y por qué no te acostaste a descansar? ¡JA! Premisa número uno de ser madre "las mamás nunca se enferman".
Y nunca te enfermas, porque el día que te sientes de la patada resulta que es el día que tu hijo quiere jugar contigo y además le da mamitis, la que está chipil es uno, pero a ellos les hace efecto. En este caso el Little Monster decidió que esos días no se iba a dormir temprano y además quería experimentar con los juguetes más ruidosos que posee, entonces tuve que ser muy paciente y decirme "mí misma no estás enferma, esto pasará", afortunadamente el medicamento que me dio el doctor hizo efecto casi al día siguiente, pero el cansancio fue acumulativo, afortunadamente el fin de semana lo desquitamos.
Entonces ante la regla "las mamás no se enferman" he decidido tomar mucha vitamina C para que no me ataque la gripa y comenzar a ver con más detalle lo que va a mi bocota, porque no pretendo pasar otro día enferma a morir, mientras el Monster sea mi Monster.
Y a ustedes cómo les va con eso de no enfermarse.
Para que yo me enferme del estómago es porque de verdad algo me hizo daño, yo digo que fue un jitomate maldito, la verdad es que no sé que fue, el chiste es que un día el vómito se apoderó de mí y de verdad quería morir, mi color amarillo y mis ganas de dormir eran masivas, y ustedes dirán ¿y por qué no te acostaste a descansar? ¡JA! Premisa número uno de ser madre "las mamás nunca se enferman".
Y nunca te enfermas, porque el día que te sientes de la patada resulta que es el día que tu hijo quiere jugar contigo y además le da mamitis, la que está chipil es uno, pero a ellos les hace efecto. En este caso el Little Monster decidió que esos días no se iba a dormir temprano y además quería experimentar con los juguetes más ruidosos que posee, entonces tuve que ser muy paciente y decirme "mí misma no estás enferma, esto pasará", afortunadamente el medicamento que me dio el doctor hizo efecto casi al día siguiente, pero el cansancio fue acumulativo, afortunadamente el fin de semana lo desquitamos.
Entonces ante la regla "las mamás no se enferman" he decidido tomar mucha vitamina C para que no me ataque la gripa y comenzar a ver con más detalle lo que va a mi bocota, porque no pretendo pasar otro día enferma a morir, mientras el Monster sea mi Monster.
Y a ustedes cómo les va con eso de no enfermarse.
martes, 22 de enero de 2013
Me persigue el ornitorrinco
Definitivamente los seis meses son el estres de toda madre, sobre todo cuando mi Little Monster ha decidido que quiere comer a la misma hora que lo hacen sus progenitores, así tenga una hora de haber comido y que esté lleno; pero eso no es todo, sino que además quiere jugar.
El sábado sucedió que salimos a comer, pero como el bebo ya había comido se entretuvo con un bolillo que raspó con el pequeño vestigio de diente que ha brotado, pero una vez que se aburrió, yo me tuve que levantar de la mesa, mientras el resto seguía comiendo porque mi Monster ya estaba muy inquieto, entonces encontré la cosa más maravillosa y espero que lo tomen como consejo, encontré al goblero y, evidentemente, le compré un globo de Perry, el ornitorrinco, el de Phineas & Ferb; el cual suena porque tiene semillitas adentro, entonces fue la novedad y la salvación, y claro lo anoté en mis tips personales "siempre llevar un globo en el auto o localizar al globero más cercano".
Sin embargo, si deciden echar el globo en el auto recuerden que lo llevan consigo, ya que a mí me persiguió durante el Blue Monday, no sólo salí tarde de mi casa, sino que además me persiguió un sonido tipo arrastre durante todo el camino, primero pensé mi llanta, cuando llegué a la gasolineria y vi que no era eso, dije la caja de velocidades, destruí el coche en mi mente en menos de un minuto y resulta que el ruidito de "shhhshhhshhshh" provenía del globo en el asiento trasero; así que Perry me jugó una mala pasada, pero ha sido maravilloso traerlo conmigo porque el Monster se desestresa y platica con él en el asiento trasero, mientras yo conduzco al próximo destino.
Lo que sí no podré quitarle es que sea un comedor social, ama comer a la hora que todos lo hacen, así que he decidido que su frutita, la gelatina y una que otra galletita serán una buena adición a mi loncherita, esa que hasta hoy sólo cargaba con dos mamilas y leche en polvo.
Así que si me ven por ahí luciendo como arbolito de navidad con una lonchera, un globo que suena, una mordedera y además una gata de peluche no duden en saludarme, lo que sí es que necesito ayuda para conseguir una bolsa enorme donde todo eso quepa, porque no pretendo andar con la pañalera como adición más.
El sábado sucedió que salimos a comer, pero como el bebo ya había comido se entretuvo con un bolillo que raspó con el pequeño vestigio de diente que ha brotado, pero una vez que se aburrió, yo me tuve que levantar de la mesa, mientras el resto seguía comiendo porque mi Monster ya estaba muy inquieto, entonces encontré la cosa más maravillosa y espero que lo tomen como consejo, encontré al goblero y, evidentemente, le compré un globo de Perry, el ornitorrinco, el de Phineas & Ferb; el cual suena porque tiene semillitas adentro, entonces fue la novedad y la salvación, y claro lo anoté en mis tips personales "siempre llevar un globo en el auto o localizar al globero más cercano".
Sin embargo, si deciden echar el globo en el auto recuerden que lo llevan consigo, ya que a mí me persiguió durante el Blue Monday, no sólo salí tarde de mi casa, sino que además me persiguió un sonido tipo arrastre durante todo el camino, primero pensé mi llanta, cuando llegué a la gasolineria y vi que no era eso, dije la caja de velocidades, destruí el coche en mi mente en menos de un minuto y resulta que el ruidito de "shhhshhhshhshh" provenía del globo en el asiento trasero; así que Perry me jugó una mala pasada, pero ha sido maravilloso traerlo conmigo porque el Monster se desestresa y platica con él en el asiento trasero, mientras yo conduzco al próximo destino.
Lo que sí no podré quitarle es que sea un comedor social, ama comer a la hora que todos lo hacen, así que he decidido que su frutita, la gelatina y una que otra galletita serán una buena adición a mi loncherita, esa que hasta hoy sólo cargaba con dos mamilas y leche en polvo.
Así que si me ven por ahí luciendo como arbolito de navidad con una lonchera, un globo que suena, una mordedera y además una gata de peluche no duden en saludarme, lo que sí es que necesito ayuda para conseguir una bolsa enorme donde todo eso quepa, porque no pretendo andar con la pañalera como adición más.
jueves, 10 de enero de 2013
Tumbando cuernitos
¡Que cansado realizar un bautizo! Yo pensé que sólo ibas a la tumbada de cuernitos, salías invitabas a algunos amigos y familiares cercanos a comer y listo, el niño había quedado lejos del "pecado original", mientras que la familia y amigos pecaban de gula.
Si no entré a escribir las dos semanas y media que tuve de vacaciones de invierno fue porque estaba hasta el tope con el bautizo, invitaciones que entregar, pendientes que resolver para no quedar mal con nadie, algo que en un principio esperamos fuera "pequeño" terminó con casi 150 personas en un patio, todos comieron y se divirtieron (afortunadamente), pero de verdad que cansado es hacer estas cosas, por eso la próxima y cuando me case lo haré cuando tenga mucho dinero para contratar a alguien que lo haga, porque de verdad ¡que horror!
Lo importante es que el Little Monster ahora es un católico iniciado (O.o, no sé como seguir con eso), creo que me iré lento, porque no sé que sigue, ya de aquí en adelante lo dejaré decidir en esas etapas "sacramentales", como a mí me dejaron en mi momento.
La fiesta salió muy bien todos pecaron de gula entre la barbacoa y los tacos de pastor, mientras que los niños gozaron de la revolución con sus globos de Reyes Magos, la piñata y sus ricos dulces. Sé que hubo detalles que no salieron al 100, pero la verdad no me voy a preocupar, a quien le gustó todo que bueno y a quién no pues ya saben que les toca (jajajaja).
Por ahora he cumplido con la sociedad y creo que el primer año de mi Monster lo festejaré con algo que él disfrute, no la demás gente; quizá vayamos a una de esas cosas para bebés de "La Granja" o algo por el estilo, porque un cumpleaños es para gozarse. ¿o qué otras ideas me pueden dar?
Si no entré a escribir las dos semanas y media que tuve de vacaciones de invierno fue porque estaba hasta el tope con el bautizo, invitaciones que entregar, pendientes que resolver para no quedar mal con nadie, algo que en un principio esperamos fuera "pequeño" terminó con casi 150 personas en un patio, todos comieron y se divirtieron (afortunadamente), pero de verdad que cansado es hacer estas cosas, por eso la próxima y cuando me case lo haré cuando tenga mucho dinero para contratar a alguien que lo haga, porque de verdad ¡que horror!
Lo importante es que el Little Monster ahora es un católico iniciado (O.o, no sé como seguir con eso), creo que me iré lento, porque no sé que sigue, ya de aquí en adelante lo dejaré decidir en esas etapas "sacramentales", como a mí me dejaron en mi momento.
La fiesta salió muy bien todos pecaron de gula entre la barbacoa y los tacos de pastor, mientras que los niños gozaron de la revolución con sus globos de Reyes Magos, la piñata y sus ricos dulces. Sé que hubo detalles que no salieron al 100, pero la verdad no me voy a preocupar, a quien le gustó todo que bueno y a quién no pues ya saben que les toca (jajajaja).
Por ahora he cumplido con la sociedad y creo que el primer año de mi Monster lo festejaré con algo que él disfrute, no la demás gente; quizá vayamos a una de esas cosas para bebés de "La Granja" o algo por el estilo, porque un cumpleaños es para gozarse. ¿o qué otras ideas me pueden dar?
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