Mi abuela dice que a las madres ya no nos hacen como antes, bueno hasta mi suegra me lo dice cada que le digo como estoy haciendo las cosas con mi mounstro. De hecho su frase es "eso yo no lo hacía con mis hijos", aunque creo que no le salieron tan mal (jojojo).
El punto es que navegando por las redes sociales me topé con algo maravilloso el "tweet pee", una tecnología que aparentemente está desarrollando Huggies y trata de colocar sobre el pañal del bebé un dispositivo, el cual en el momento que tu bebé se ha llenado el pañal de algo desagradable te envía un tweet para decirte que lo cambies. Esto nos ahorra un poco el tener que adivinar porque llora en algunas ocasiones, pero me sorprende tanto, porque yo considero que lo más importante de ser madre de un pequeño ser humano es que tengas la capacidad de ser la única en saber exactamente lo que "dice" y por ende lo que necesita, me aterra un poco haber llegado a esa era donde un dispositivo me va a decir que necesita mi peque.
Aquí pueden ver el anuncio del Tweet Pee.
Pero no es lo único que existe hay aplicaciones que lo monitorean mientras duerme, colocas un tapete bajo su cuerpecito y te indica todo lo que hace su cuerpo mientras duerme, sería divino para prevenir "la muerte de cuna", este si creo que sea un alivio, porque los primeros seis meses no duermes por despertar cada 5 minutos a ver cómo respira.
Pero otro de los que no me gusta para nada es el monitor con video en el que lo puedes espiar toda la noche, creo que eso le quita toda el apego que puedes formar con él durante los primeros tres meses, donde lo más lindo es que su cuna esté junto a tu cama por las noches, aunque muchos digan que se trata de la privacidad, pero ¿qué privacidad puede necesitar un pequeño?
Aunque hay una más que me parece bellísima, una aplicación que crearon para las madres que no pueden estar todo el tiempo con sus bebés prematuros, se llama "Baby Time", la idea es que se coloca un tablet junto a la cuna del bebé y se entrega otra a la madre, de manera que puede contactarse con él dos veces al día (además de las visitas presenciales que ya hace) para estar cerca de él, y se comprobó que los veces que escuchan la voz de su madre a través de este dispositivo suelen calmarse y recuperarse de manera más rápida.
Yo no sé si soy una mamá tecnológica o no, durante mi embarazo tuve una app que me explicaba todo lo que acontecía a mi alrededor y aunque no me fiaba de todo lo que decía, era mi ayuda de cabecera. De ahí en fuera todo lo resuelvo levantando el teléfono y preguntándole a mi mamá o a mi abuela, pero también suelo googlear.
Ahora mi reto es cómo educar a mi mounstro en un mundo lleno de tecnologías.






