viernes, 3 de mayo de 2013

Mamás del Siglo XXI

Mi abuela dice que a las madres ya no nos hacen como antes, bueno hasta mi suegra me lo dice cada que le digo como estoy haciendo las cosas con mi mounstro. De hecho su frase es "eso yo no lo hacía con mis hijos", aunque creo que no le salieron tan mal (jojojo). 

El punto es que navegando por las redes sociales me topé con algo maravilloso el "tweet pee", una tecnología que aparentemente está desarrollando Huggies y trata de colocar sobre el pañal del bebé un dispositivo, el cual en el momento que tu bebé se ha llenado el pañal de algo desagradable te envía un tweet para decirte que lo cambies. Esto nos ahorra un poco el tener que adivinar porque llora en algunas ocasiones, pero me sorprende tanto, porque yo considero que lo más importante de ser madre de un pequeño ser humano es que tengas la capacidad de ser la única en saber exactamente lo que "dice" y por ende lo que necesita, me aterra un poco haber llegado a esa era donde un dispositivo me va a decir que necesita mi peque. 
 
Aquí pueden ver el anuncio del Tweet Pee.
 
Pero no es lo único que existe hay aplicaciones que lo monitorean mientras duerme, colocas un tapete bajo su cuerpecito y te indica todo lo que hace su cuerpo mientras duerme, sería divino para prevenir "la muerte de cuna", este si creo que sea un alivio, porque los primeros seis meses no duermes por despertar cada 5 minutos a ver cómo respira. 
 
Pero otro de los que no me gusta para nada es el monitor con video en el que lo puedes espiar toda la noche, creo que eso le quita toda el apego que puedes formar con él durante los primeros tres meses, donde lo más lindo es que su cuna esté junto a tu cama por las noches, aunque muchos digan que se trata de la privacidad, pero ¿qué privacidad puede necesitar un pequeño?
 
Aunque hay una más que me parece bellísima, una aplicación que crearon para las madres que no pueden estar todo el tiempo con sus bebés prematuros, se llama "Baby Time", la idea es que se coloca un tablet junto a la cuna del bebé y se entrega otra a la madre, de manera que puede contactarse con él dos veces al día (además de las visitas presenciales que ya hace) para estar cerca de él, y se comprobó que los veces que escuchan la voz de su madre a través de este dispositivo suelen calmarse y recuperarse de manera más rápida. 

Yo no sé si soy una mamá tecnológica o no, durante mi embarazo tuve una app que me explicaba todo lo que acontecía a mi alrededor y aunque no me fiaba de todo lo que decía, era mi ayuda de cabecera. De ahí en fuera todo lo resuelvo levantando el teléfono y preguntándole a mi mamá o a mi abuela, pero también suelo googlear. 

Ahora mi reto es cómo educar a mi mounstro en un mundo lleno de tecnologías.

miércoles, 10 de abril de 2013

Cosas que duelen

Hoy cruzó por mis dedos un tema escabroso: el perder a un nonato, y lo digo así porque el otro nombre suena bien feo o bien con todos los tabús que trae consigo suena feo, pero como dice Juan Carlos Bodoque (31 Minutos) a la caca dile caca, esto se llama aborto.

El don más grande de una mujer es el poder dar vida a otro ser humano, es algo increíble, porque de una cosa microscopica se crea un ser que será inteligente, que tendrá voz, voluntad y sobre todo vida.

Las discusiones sobre el tema son amplias, son políticas, religiosas y ¿por qué no? hasta morales, pero nunca nos ponemos a pensar que sucede por la madre que algunas veces debe tomar esta decisión o que a veces incluso ella no lo hace, sino la naturaleza, les dije el tema es muy amplio y surgió a mi mente, ya que por mis dedos pasó la nota "Mujeres víctimas de violación sin derecho a la píldora del día siguiente"; empecemos con esto el tener un hijo es una decisión de AMOR, ¿qué podrá ser de la vida de un pequeño que no fue concebido con amor?, que es producto de la violencia, no soy psicóloga, pero la frase "la violencia engendra violencia" hoy tiene un nuevo sentido, se los dejo a su criterio y opinión.

Pero el tema me atañe porque hace poco una muy querida amiga tuvo que enfretarse a esta situación por problemas de salud, su vida y la vida de su bebé pendían de un hilo y aquí había pocas opciones, el embarazo quizá no llegaría a término, el pequeño de nacer tendría hidrocefalia, porque su periodo más largo de gestación sería de 6 meses, probable; pero además era muy probable que ella falleciera en el proceso porque tenía preclamcia. Tenía una difícil decisión en sus manos, seguir adelante y arriesgarse a dejar sola a su hija de 10 años o terminar con la gestación.

Sinceramente si a mí me hubieran consultado, mi Little Monster es lo más importante del mundo y si su hermanito estuviera en camino con todas las complicaciones existentes para él y para mí, yo no estaría dispuesta a dejar a mi pequeño sin su madre.

Nadie experimenta en cabeza ajena, pero sólo una madre entiende el dolor de otra, sé que no es fácil tomar una decisión de este tipo cuando el bebé viene con mucho amor; sé que tampoco es fácil perder a un ser amado y menos a uno que viene en tus entrañas, porque el que sientes tanto miedo, porque no sabes que mundo le va a tocar, los primeros meses tienes miedo hasta de que cómo lo trata el aire, que puedo decir de que algo más lo toque.

Sin embargo, hace poco en el grupo de Facebook al que pertenezco derivado de los foros de la página de Baby Center, una de las chicas publicó una carta que le compartí a mi amiga para qué sepa que su peque la amo tanto como ella a él y eso es lo más importante.

Aquí se las dejo para que moqueen un poco:



Mamita:

Mamita te escribo desde el cielo esta carta, para agradecerte el que me hayas dado los días más maravillosos de mi vida.
Me diste el mejor de los hogares, cálido, tranquilo y ahí escuché el latido de tu corazón que me arrullaba, disfruté de tu voz cuando hablabas conmigo o cuando me cantabas, saboree la misma comida que tú, pero lo que más me gustó fueron tus caricias al tocarte tu pancita.
Dentro de ti, no conocí el odio, sólo amor, no conocí las lágrimas, sólo la alegría. Eras toda para mí, no te compartí con nadie. Mientras estuve contigo, yo fui lo más importante para ti.
Hay muchos niños que vienen a este mundo para sufrir, en cambio a mi alrededor sólo hubo amor.
Sé que tenías muchos planes para mí pero dios nos separó muy pronto, tal vez no entiendas por qué, pero sé que algún día lo harás, todo en esta vida tiene su razón de ser.
Ahora estoy en un lugar hermoso, lleno de luz, todos aquí somos amigos, no hay guerras, ni hambre, ni pobreza, ni tristeza.
Soy feliz, excepto por un detalle: tus lágrimas, tu tristeza, yo te pido mamita que no llores más por mí, vive feliz sabiendo que yo soy feliz y sabiendo que algún día nos volveremos a ver y no nos separaremos jamás.
Por favor mamita, llévame en tu corazón y recuérdame con alegría, háblale a la gente de mí, pero sin llorar.
Yo te veo todos los días desde el cielo y cuido de ti. ¿Sabes mamita? no quiero verte llorar, quiero verte feliz, porque aunque estuve poco tiempo contigo fui completamente feliz y lo único que conocí fue tu amor y tu ternura.

GRACIAS MAMITA

 

miércoles, 3 de abril de 2013

Acampando con bebé

La frase "acampando con el bebé"causa terror como en el 99.9% de las madres, porque lo primero que viene a la mente son los bichos, el frío, el pasto y porque no hasta piensas en mapaches asesinos.

En mi caso fue algo más tranquilo cuando decidí salir durante el receso de Semana Santa con el Monster, sugerí a mis primos y tíos fuéramos a Cuernavaca, pero el lugar a donde llegaríamos es de acampar, no hay otra opción a menos que quieras ir a un hotel que va a estar hasta el tope. Entonces salí por dos días de la ciudad con el propósito de acampar.

Fue increíble, mi Little Monster fue muy feliz, le encantó la idea de ver una casita armada y poder sentarse dentro de ella y la hora de dormir como si hubiera estado en su acolchonada cama... Eso sí el trinar de las aves de las 7 de la mañana lo hizo querer salir a explorar en cuanto el primer rayo de sol se acercó a la entrada de la casa.


Las únicas precauciones que extremé fueron en contra de los bichos, porque esos sí me matan de miedo, de ahí en fuera el aire libre, el pasto y hasta un poco de tierra creó que le hicieron mucho bien al Little Monster pues regresó sin el resfriado que pretendió atacarlo dos días antes del viaje.

Así que no hay que temerle a acampar con bebés, sólo es una aventura distinta en la que aprendes que conforme crecen el mundo es más amable con ellos y que no pasa nada si en un momento de descuido se comen entre 3 y 4 flores.

Y en cuanto a qué llevar, sólo llenen una maleta de todos los biberones limpios, un bote enorme de fórmula, gerber de comida y de frutas (porque la verdad son muy prácticos), un galón de agua, jugos para bebé, repelente de mosquitos, bloqueador, pomada y muchos pañales. Por los jueguetes no se preocupen tanto, la naturaleza ayuda al entretenimiento, más si hay agua de por medio.

martes, 19 de marzo de 2013

Todos son críticos de arte


Así es, cuando se trata de ser madre todos son tus críticos... Esto vino a mi mente, porque el otro día una amiga está embarazada y su hermana mayor (que también es una querida amiga) está que muere de la emoción y cada que puede le postea consejos y cosas.

Esto inició porque la hermana mayor le pone a la pequeña en Facebook: "Dato curioso... Llevo más de 20 minutos escuchando a una mamá arrullando a su BB con el ya conocido cántico "aaaaa....eeeee" y una súplica corta de "No mamita, no mamita!!" Y efectivamente no funcionó lo que la chamaca quiere es su leche". A lo que la hermana menor embarazada sabiamente respondió: "ok....directo a lo que no debo de hacer...subir al pecero, jajaja". 

Y es que es muy cierto desde el día que eres madre todo mundo sabe mejor que tú (eso creen) lo que es mejor para tu criatura y todo mundo te colma de "intrucciones", porque les juro que de consejos no tienen nadita. "Sácale el aire, pero así no, le pegas muy fuerte", "Yo creo que quiere comer" (y ahí estás tratando de hacerlo comer y el pobre enano está con el trasero más sucio que otra cosa); yo sé que los niños no vienen con instructivo, ni con traductor integrado y siempre lo consejos que serán benditos serán los de tu madre (porque los de las suegras te molestan, aunque puede que tengan razón). Lo que sí es cierto es que después de las Terribles Primeras Dos Semanas aprendes a comunicarte con el mounstrito que cargaste dentro de ti, porque finalmente ya lleva 9 meses contigo, lo conoces, sabes que baila al ritmo de Iron Maiden y que le molesta tener calor; además es un ser completamente tuyo y sabes que necesita, tú y sólo tú. 

Vas a entrar en pánico, sí, millones de veces, gritarás y le dirás a tu madre entre lágrimas "es que no sé que tiene" y en realidad si te calmas, respiras profundo y lo abrazas, sabrás que lo único que quería era tenerte cerca. Ser mamá no es fácil, pero cada día aprendes algo más y cada día se hace más sencillo hablar con el Little Monster; por ahora yo tengo que aprender a lidiar con las rabietas. 

Pero eso sí tengan algo muy presente siempre las van a criticar en el pecero, la clínica, el super mercado, hasta en tu casa y cualquier otro lugar donde haya personas, porque todos creen que lo saben todo, pero respiten profundo después de haber escuchado la crítica y digan para sus adentros "les vale madre, yo soy su Mamá" y hagan lo que más confianza les dé y para no hacer sentir mal a la familia respondan con un sutil "ya voy, ahorita lo resolvemos" y así no los hacen sentir TAN desairados.

Ánimo un día el pequeño podrá hablar y les dirá "yo quiero a mi mamá" y se sentirán cual gallina culeca, pues desde que nació ustedes siempre han tenido la razón de lo que necesita. (Además disfrútenlo mientras dura, porque algún día serán adolescentes).

Ser mamá es un arte y como dice el dicho "de tu arte a mi arte, prefiero mi arte". 

jueves, 7 de marzo de 2013

A mí no me feliciten... a mí leánme...

¡Feliz día de la mujer! ¡Felicidades! ¡Qué padre hoy es día de la mujer! son sólo algunas de las frases que se escucharán mañana en los pasillos de cualquier lugar, pero a mí no me vengan con una felicitación, porque no es mi cumpleaños, ni creo que merezca un reconocimiento especial por ser mujer; lo que las mujeres necesitamos es igualdad de derechos y respeto. No un ¡felicidades! salido de la boca de un hipócrita misógino que en su casa le mienta la madre a su mujer (perdón me exalte).

El 8 de marzo no se festeja nada, se conmemora la muerte de 140 mujeres trabajadoras que fallecieron en una fábrica en Nueva York, quienes lucharon por alcanzar sus derechos pero no los obtuvieron; detrás de este día hay una larga lista de mujeres que con uñas y dientes pelearon por su igualdad de género, por un sitio justo en la sociedad y por tener derechos como los han tenido los hombres y lo cierto es que hemos avanzado gracias a ella.

Asimismo, es un día para recordar que la violencia contra la mujer no ha terminado, siguen existiendo mujeres maltratadas y niñas,  aún hay culturas en que las mujeres somos un mueble más, y digo somos porque me duele como si estuviera ahí sintiendo los golpes y humillaciones que ellas viven, porque lamentablemente no tienen voz para exigir, pero tampoco la buscan en su voluntad. ¿Necesitamos cambiar nuestro mundo?, sí todavía le falta mucho.

¿En qué mundo van a crecer los niños del mañana? Yo espero que sea uno, en el que una mujer se quede en su casa porque así lo decidió ella, no porque "su marido la sacó de trabajar" (como si eso fuera un premio), donde la mujer que trabaja y se encarga de que sus hijos reciban un excelente educación sea motivo de felicitación, un mundo donde una madre soltera no sea vista con malos ojos, sino con orgullo; un mundo donde ser mujer no requiera de una felicitación por serlo, sino que reciba sus derechos por lo mucho que trabaja, por el esfuerzo que hace cada día para mejorar su vida y la de aquellos que están cerca de ella.

No quisiera volver a escuchar el comentario "cásate con una mujer de casa, de esas que planchan, cocinan y te atienden", sino escuchar "cásate con una mujer que te amé, te valoré y que esté a tu altura con las mismas capacidades para salir adelante".

Les dejó una rosa negra porque el 8 de marzo yo estoy de luto y conmemoro a aquellas mujeres que lucharon para que hoy yo pueda estar aquí escribiendo con libertad y mucha voluntad.


viernes, 15 de febrero de 2013

Exageraciones y unos cuates

Dicen que uno como mamá primeriza es la más exagerada del mundo, para todo vamos al doctor y llamamos como desesperadas a nuestras madres en busca de la respuesta correcta, consuelo y en ciertas ocasiones, la razón.


Sucede que me llaman el lunes de la guardería, era la enfermera con una voz de preocupación diciéndome que mi Little Monster estaba muy enfermo del estómago, había evacuado cuatro veces y ya estaba tan rosadito que hasta le sangraba su culito; bueno como buena madre primeriza imaginé lo peor del mundo y salí corriendo a su rescate, cuál fue mi sorpresa que al llegar a hacerle el necesario interrogatorio a la enferma, no respondió lo que esperé.

Mamá Monster: Entonces ¿no ha comido?
Enfermera: Sí ha comido y muy bien, de hecho se ha terminado todas las papillas y la leche.
Mamá Monster: Okei ¿cómo ha hecho del baño?
Enfermera: Pues en realidad, de las cuatro evacuaciones, sólo una ha sido evacuación realmente, las otras 3 ocasiones sólo manchó el pañal, después de un gas.
Mamá Monster: Okei ¿y de la sangre en las rozaduras?
Enfermera: Es que ya tiene muy rojo y tenemos que en algún momento sangre.

Depués del interrogatorio subí por mi Monster, el cual pensé que estaría en un mar de molestias y/o lágrimas; bueno como les explico que me encontré con un bebé sonriente que tenía tomada su cobija de la punta con toda la intención de dormirse en cualquier momento. (¿exagerada yo?)

Claro que soy exagerada, alarmista, sobreprotectora y mamona, soy madre primeriza (aunque lo mamona ya lo traía de cajón); pero que la enfermera de la guardería sea exagerada es la perla de cada día, no quisiera que fuera descuidada o "valemadrista" pero sí me gustaría una versión más real de los hechos cuando levanto el teléfono (digo soy periodista no puedo evitar solicitar esto); creo que situaciones como esta se han derivado de las guarderías en las que han sucedido desgracias por descuidos y "valemadrismos", así que no sé si quejarme de ella o agradecerle. Lo que sí es que terminamos la tarde del lunes en el pediatra con el diagnóstico "diarrea por baba", cuando a los bebés les salen los dientes la baba es abundante, lo que provoca (en algunos casos) diarrea, además de la molestia y la comenzón que los peques ya tiene; me complace decir que el día de hoy mi Monster está tan sonriente como siempre, ya no está enfermo de su pancita tragona y sé que me recibirá un enorme abrazo y una mordida que él jura que es un beso.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Las mamás no se enferman

"Las mamás no se enferman" es una regla básica que toda madre debe aprender. Yo lo aprendí a la mala, sí me había resfriado e incluso tenido infecciones griposas feas desde que nació mi Little Monster, pero lo peor que me pudo ocurrir fue enfermarme del estómago.

Para que yo me enferme del estómago es porque de verdad algo me hizo daño, yo digo que fue un jitomate maldito, la verdad es que no sé que fue, el chiste es que un día el vómito se apoderó de mí y de verdad quería morir, mi color amarillo y mis ganas de dormir eran masivas, y ustedes dirán ¿y por qué no te acostaste a descansar? ¡JA! Premisa número uno de ser madre "las mamás nunca se enferman".

Y nunca te enfermas, porque el día que te sientes de la patada resulta que es el día que tu hijo quiere jugar contigo y además le da mamitis, la que está chipil es uno, pero a ellos les hace efecto. En este caso el Little Monster decidió que esos días no se iba a dormir temprano y además quería experimentar con los juguetes más ruidosos que posee, entonces tuve que ser muy paciente y decirme "mí misma no estás enferma, esto pasará", afortunadamente el medicamento que me dio el doctor hizo efecto casi al día siguiente, pero el cansancio fue acumulativo, afortunadamente el fin de semana lo desquitamos.

Entonces ante la regla "las mamás no se enferman" he decidido tomar mucha vitamina C para que no me ataque la gripa y comenzar a ver con más detalle lo que va a mi bocota, porque no pretendo pasar otro día enferma a morir, mientras el Monster sea mi Monster.

Y a ustedes cómo les va con eso de no enfermarse.